Que el colega Armando vuela… es un hecho demostrado. No, no… no es que estemos ante un nuevo Superman ni ante el hombre bala. Lo que quiero decir es que tiene una avioneta y de vez en cuando, a tiradas de 150 la hora, le gusta darse un garbeo por el aire. El pasado fin de semana se dio el gustazo de sobrevolar la ría de Vigo de noche y pudo disfrutar de un mosaico de luces como el que se aprecia en la foto. A quienes conocéis la fisionomía urbana de la ciudad olívica no os resultará nada difícil identificar la Gran Vía, el puerto u otros enclaves descifrables a vista de pájaro. Para el resto, la panorámica en sí misma resulta tremendamente atractiva. Armando… ¡halcón, que eres un halcón!
El sentido peyorativo que RD atribuye a los gallegos sigue dando que hablar (mira que tenía fácil la disculpa y está demostrando menos cintura que Carmen Lomana en Mira quien baila). Tanto a nivel político-parlamentario como en redes sociales y foros digitales el tema es un filón. Y Aguas de Mondariz lo ha interpretado como una oportunidad para reivindicar su origen gallego. Me gusta el anuncio y su claim: “Orgullosos de ser gallegos, en el único sentido de la palabra”. Ahora, teniendo en cuenta que entre los toxistas hay gente de muchas sensibilidades, procedencias geográficas e ideologías, me gustaría que en vuestros comentarios contestaseis a la siguiente pregunta: ¿cuál es el único sentido de la palabra gallego?
Por encima de todo, éste es un post de humor. Pero también una invitación a reflexionar acerca de la realidad (o pseudo-realidad) que los medios de comunicación nos trasladan a diario. El protagonista de la historia es Guillermo, un estudiante ferrolano de Diseño Industrial, que durante los pasados carnavales tiró de inventiva y acabó disfrazándose de radar. Una caja de cartón de color blanco y una cámara de fotografía digital fueron sus únicos recursos logísticos y, gracias a la grabación realizada por sus colegas, el resultado de su ingenio está arrasando en Youtube (más de 45.000 visitas en unos días). De Internet ya ha dado el salto a las televisiones nacionales y al diario La Voz de Galicia, que hoy mismo publicaba una información sobre sus peripecias, aclarando que el disfraz no lo había puesto para protestar. Nada que ver con la versión que nos ofrece Antena 3. ¡Qué más da! Lo importante son las risas que nos hemos echado con el “Guille, flasea, flasea”.
Vídeo colgado en Youtube por los colegas de Guillermo
Fotografía de César Toimil, publicada por La Voz de Galicia, en la que aparece Guillermo con su disfraz
El título de este post no es mío, ni tampoco la cita que voy a reproducir. Ha sido el amigo Rober el que me ha enviado la siguiente cita de Marco Tulio Cicerón, datada en el año 55 aC:
“El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado”
Aunque no lo había preparado a conciencia, el pasado martes, 23 de febrero, finalicé la lectura del último libro de Javier Cercas: “Anatomía de un instante”. Como muchos de vosotros sabréis, el germen del libro es precisamente la imagen que aparece en su portada; ese instante en que, tras la irrupción del teniente coronel Antonio Tejero en el pleno del Congreso de los Diputados, y mientras el vicepresidente del Gobierno, el general Gutiérrez Mellado, se enfrenta a los agentes de la Guardia Civil que acompañan a Tejero, el entonces dimitido presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, permanece sentado en su sillón, “rodeado de un mar de escaños vacíos” (los de sus compañeros diputados que, ante las amenazas de los golpistas, se han tirado al suelo, excepto uno que no aparece en la imagen por estar situado en el lado opuesto de las bancadas: el líder del PCE, Santiago Carrillo). A lo largo de las 462 páginas del libro, Javier Cercas se afana en interpretar la naturaleza del gesto de Suarez: ¿un gesto de dignidad? ¿un gesto de rebeldía? ¿un gesto para la galería? ¿un gesto inconsciente? ¡Quién sabe! Incluso hay quien dice que en ese instante, Adolfo Suárez únicamente pensaba en una cosa: las portadas de los diarios del día siguiente, que efectivamente difundieron la imagen del 23-F en todo el mundo. En cualquier caso, lo que es indiscutible, incluso para Javier Cercas, es que se trata de un gesto histórico. Bastante más histórico que el libro del propio Cercas, que, si bien aporta referencias históricas muy valiosas, desde mi punto de vista, resulta bastante cansino por reiterativo en ideas y conceptos.
P.D: Por cierto, me parece increíble que el Tribunal Supremo siga sin permitir la consulta del sumario del juicio del 23-F. Aunque extraoficialmente se han publicado infinidad de detalles, esos documentos no podrán consultarse hasta transcurridos 50 años del golpe o 25 desde la muerte de los imputados. ¿Qué hay que esconder? ¿A quién hay que proteger?
Para no alarmar a los toxistas, aviso de antemano: estoy encendido (y el gin tonic que me acabo de tomar no tiene nada que ver). Precisamente por eso, voy a intentar no explayarme demasiado sobre este asunto, aunque tampoco puedo permitir que quede indemne. Resulta que a Rosa Díez, en respuesta a una petición de Iñaki Gabilondo para que describiese en pocas palabras a Zapatero, no se le ocurre otra cosa que soltar “Podría ser gallego, en el sentido más peyorativo del término”. Ufff… respira hondo… cuenta hasta diez… …ocho, nueve, diez. (Ahora voy a reproducir lo primero que se me ha ocurrido tras contar hasta diez). Definición de Rosa Díez en pocas palabras: “Podría ser una hija de la gran p., en el sentido más peyorativo del término (eso sí, siendo su madre una santa)”. Lo reconozco, me he quedado más tranquilo, pero incluso ha habido quien me ha superado en la descripción: “Podría ser Rosa Díez, en el sentido más peyorativo del término”.
Si todavía no salís de vuestro asombro, podéis revisar la entrevista en el siguiente vídeo (a partir del minuto 5).
Lleva apenas dos semanas en la Red y ya se ha convertido en uno de los nuevos éxitos de Youtube, al acumular más de 12 millones de visualizaciones. Me refiero al vídeo-clip “We are the world 25″, grabado por cerca de noventa artistas de diferentes nacionalidades para ayudar a recaudar fondos para la reconstrucción de Haití. Si queréis hacer alguna aportación, podéis consultar las distintas posibilidades en la web World25, donde además encontraréis toda la información referente a la grabación del vídeo-clip -25 años después del “We are the world” original-, así como la relación de los artistas participantes. Como anécdotas, los productores han resucitado a Michael Jackson a través de imágenes de hace 25 años y han incluido a un cantante español. ¿Quién? Enrique Iglesias. Nunca mejor dicho: un CANTANTE español.
Este tío de la foto es Rubén Fernández, jugador del C.B. Allariz y a quien conocí cuando jugaba en el Inelga de Villagarcía. Recientemente, Rubén ha saltado a los medios de comunicación nacionales por un canastón que metió en un partido contra el Seis do Nadal y que, según las votaciones de los lectores de Marca, ha sido elegido como la mejor canasta increíble, superando incluso a canastas impresionantes de los mismísimos Kobe Bryant o Larry Bird. Para que juzguéis vosotros mismos, aquí os dejo el vídeo. ¡Rubén, crack!
Por cierto, Rubén Fernández ya cuenta hasta con un grupo de fans en Facebook: “La canasta del año la metió mi amigo el Pirolas y salió en Marca y A3“. Lo dicho: un auténtico crack (y eso que no hemos comentado el origen del mote, je je).
Aunque con la que está cayendo pueda parecer algo soberbio, no he querido dejar pasar la oportunidad de hacerme eco en el Toxo de los resultados cosechados por TYC en 2009: una facturación de 1,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 15% respecto al ejercicio anterior. ¡Querer es poder!
Sin pretender adentrarme en el fango político del bilingüismo, el trilingüismo o el plurilingüismo, lo cierto es que desenvolverse con soltura en inglés ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un demérito cuando no se domina. Personalmente, me aplico el cuento y estoy en fase de búsqueda de teacher para evitar situaciones engorrosas como la que podéis ver en el siguiente vídeo. El mismísimo Emilio Botín empieza a sudar tinta china cuando una ídem le formula en una rueda de prensa una pregunta en inglés y no hay traducción simultánea. A parte del mal rato, hay que reconocer que su salida es de crack.
Vuelvo a la actividad bloggera y lo hago en compañía de otros que también han vuelto, aunque lo han hecho jugando al despiste. Después de un par de años de retiro no forzoso -pero que parecía definitivo-, LOS SUAVES acaban de sacar al mercado su nuevo trabajo discográfico, que lleva por título “Adiós, adiós” y que alimenta una vez más la rumorología acerca de la posibilidad de que ésta pueda ser su despedida real. De momento, la caña de los nuevos temas (Esa noche te perdí, Se alza el trueno, etc.) no invita a pensar así, pero nunca se sabe. Por eso, los que queráis disfrutar de su directo en Madrid podéis hacerlo el próximo día 5 de marzo en la sala La Riviera. Para abrir apetito, y como todavía no he encontrado ningún vídeo-clip de “Adiós, adiós”, aquí os dejo una adaptación SUAVE del tema “No llegaste a mí”, original del grupo Los Cheyenes. Como diría Jesulín: Im-presionante.
Por cierto, ahora que me he puesto a hablar de LOS SUAVES, ¿alguno de vosotros sabe quién era Hermes Alogo Mebuy? La respuesta, en el siguiente vídeo:
Anoche fui al cine a ver “Invictus”, la nueva película de Clin Eastwood, co-protagonizada por Morgan Freeman, que encarna a Nelson Mandela, y Matt Damon, que da vida al ex capitán de los Springboks, Francois Pienaar. Más allá de la típica película de temática deportiva que acaba con final feliz (es decir, victoria de los buenos en el último suspiro), “Invictus” nos adentra en el ámbito de la política y la lucha contra la desigualdad social y el apartheid en Sudáfrica a comienzos de los 90. Inspirada en la llegada de Nelson Mandela al poder en 1994, tras salir de la cárcel en 1990 después de 27 años encerrado en una minúscula celda, “Invictus” relata la particular estrategia seguida por el presidente sudafricano para reconciliar al país (negros y blancos) a través del rugby, con motivo de la celebración del Campeonato del Mundo de Rugby en 1995. Un campeonato que, tal como se relata en la película, acabó ganando Sudáfrica a los All Blacks de Jonah Lomu en la final disputada en Johannesburgo. Una película muy recomendable para los aficionados al rugby. Por cierto, Matt Damon, magistral, y Morgan Freeman, sublime. Aquí os dejo el trailer.
Como supongo que a estas alturas ya todos/as estaréis al tanto de la última hazaña del FBI, quiero compartir con vosotros/as algunas incógnitas pendientes de desvelar en relación a este truculento asunto:
¿Qué palabras habrá puesto en Google el responsable del laboratorio del FBI para, intentando recrear el aspecto actual de Bin Laden, haber desembocado en Llamazares?
¿Alguien ha investigado al peluquero de Gaspar Llamazares? ¿Habrá copiado el peinado del diputado de IU del propio Bin Laden? ¿Quiere eso decir que en realidad Llamazares y Bin Laden comparten peluquero?
¿Qué opinión tiene Llongueras del nuevo look de Bin Laden?
¿Qué opina Bin Laden de esta chapuza? Aquí sí tenemos la respuesta: una gran EXCLUSIVA TOXO nos permite ofreceros las primeras declaraciones de Bin Laden sobre este asunto.
¿Cuántos agentes del FBI y la CIA acudirán a la próxima Feria del Cocido de Lalín?
Por cierto, y esto va más en serio (je je), ¿habrá dejado la CIA de espiar al alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane?
¿Estará Galicia ante un riesgo evidente de invasión yankee?
La segunda “Ryanair experience” no resultó tan graciosa como la primera. El miércoles por la noche, en medio de uno de esos temporales de los que Meteogalicia no avisa, el aterrizaje en Lavacolla se convirtió en una odisea. Aunque Armando, que es el especialista en materia aeronáutica, apunta que en esos casos la pericia y experiencia de los pilotos hacen que la situación esté bajo control, lo cierto es que “in situ” el único argumento al que recurrimos para tranquilizarnos fue nuestra confianza en las escasas ganas que el piloto tendría de morir. Según el comandante, una “turbulencia en la distancia final corta” nos obligó a volver a subir cuando, después de un bamboleo considerable, ya nos encontrábamos a tres metros de la pista (yo iba en ventanilla y pude verlo perfectamente), pero ésta empezaba a quedarse corta. Subidón de potencia y otra vez al cielo, con el viento en contra y como si estuviésemos en una montaña rusa. Momentos de tensión, alguna vomitona y las típicas coñas del gracioso de turno que es incapaz de callarse (”aunque no nos conozcamos, vamos a cogernos las manos para no morir solos”, “a rezar lo que sepais, chavales” etc. etc.). Después de 15 minutos sobrevolando la zona, segundo y definitivo intento, eso sí, no mucho más plácido que el anterior. ¡Toda una aventura! La verdad es que me acordé de unas imágenes que había visto no hacía mucho tiempo sobre unos espectaculares aterrizajes en el aeropuerto de Bilbao. Aquí os quedan. Y ya veréis si acojonan…